Ecos del Senado: A falta de pan, circo

La estrategia de comunicación política del Gobierno Federal ha sido repetidamente presentar cada semana a la opinión pública un tema polémico y de esta manera distraer a la opinión pública y ocupar a sus adversarios discutiendo temas que muy probablemente no tengan trascendencia alguna.


La semana pasada pintaba como una semana muy compleja para el Presidente, por el inicio del ciclo escolar a través de la televisión con grandes deficiencias, por los reportes de INEGI y Banco de México alertando que la contracción del PIB podrá ser de hasta de un -12.8% para este año; pero sobre todo por las repercusiones de los videos en los que aparece su hermano Pío López Obrador recibiendo bolsas de dinero, presuntamente del gobierno del estado de Chiapas para financiar la campaña política de Morena en el 2018.


Esto motivó que desde Palacio Nacional nuevamente se diseñara la maniobra táctica de desviar la atención pública y aminorar el golpe, proponiendo una consulta popular para juzgar a los ex Presidentes por actos de corrupción.



Evidentemente el tema puede ser taquillero, existe una gran animadversión social contra los ex Presidentes –en mucho alentada por AMLO cada mañana- a quienes se acusa de haber cometido actos de corrupción, excesos, lujos y frivolidades con cargo al erario.


La sociedad demanda que se acabe con la corrupción, es algo en lo que todos coincidimos, pero los delitos y las conductas ilegales deben ser perseguidos, juzgados y sancionados conforme a las leyes, respetando el debido proceso y la presunción de inocencia.


La sola propuesta de someter a consulta popular si se juzga o no a los ex Presidentes, -o a cualquier persona- por probables delitos que hubiera cometido, viola sus derechos y garantías y es contraria al artículo 20 constitucional.


Aún más, este propósito afecta gravemente la autonomía de la Fiscalía que tiene la obligación de procurar que el culpable no quede impune y garantizar la reparación del daño. No puede someterse a consulta la obligación que tiene el estado de ejercer justicia. No puede hacerse un juicio popular sumario en el que primero se señala al culpable, antes de comprobar.


Seguramente la Suprema Corte de Justicia con base en el artículo 35 constitucional, determinará que la propuesta del López Obrador de enjuiciar a los ex Presidentes no es objeto de consulta popular en los términos de la Constitución, por vulnerar derechos fundamentales.


Es más, aun cuando la pretendida consulta se llevara a cabo de manera informal, “patito” por parte del gobierno federal y de Morena, en todo caso se estarían afectando los derechos humanos de las persona sobre las que versa la encuesta.


En medio de este panorama, el Presidente en lugar de atender los asuntos verdaderamente importantes para el país, busca distraer la opinión pública y acaparar la atención mediática con escándalos que estigmaticen a sus adversarios.


El gobierno federal no se dedica a gobernar, sigue en campaña electoral, no contribuye a lograr un país con justicia, ni a erradicar la corrupción y la impunidad, simple y sencillamente su intención es ofrecer a la población a falta de pan, puro circo.


Facebook: Lupita Murguía

Twitter: @LupitaMurguiaG

Instagram: @lupitamurguiag

 A V I S O   L E G A L  

Esta plataforma es financiada de manera personal por la Senadora Guadalupe Murguía. No involucra ningún recurso público por lo que su funcionamiento no viola ninguna disposición sobre el uso de logotipos de partidos políticos en comunicaciones de Senadores.